domingo, 4 de marzo de 2012

No falta agua, falta conciencia y compromiso


El agua cubre el 75% de la superficie terrestre pero sólo el 1% del agua que hay en el planeta es agua dulce. El Perú es un país privilegiado, el 5% del agua dulce del mundo está aquí. Sin embargo más de la tercera parte de nuestra población carece de agua potable en sus casas, es decir, casi 10 millones de personas. Y sabemos que sin agua potable no hay salud ni calidad de vida. Por eso este tema fue y es un tema central en nuestra agenda política.
Podría decirse que el primer problema es que nuestras ciudades no están donde deberían estar. El 95% del agua dulce está en la cuenca amazónica, el 1.5% está en la cuenca del Titicaca y sólo el 3.5% está en las cuencas que desembocan en la costa, donde se concentra más del 70% de nuestra población. El problema del agua se ha extendido también a los sectores agrícola, industrial y minero. Si bien el caso de minas conga es el caso emblemático hay decenas de potenciales conflictos socio ambientales en curso.
Pero volviendo al tema del agua para consumo humano, se debe saber que el 62% de la población se abastece de agua a través de una de las 50 Empresas Prestadoras de Saneamiento (EPS) y el resto lo hace a través de Juntas (Rurales) de Agua y Saneamiento (JAAS), que suman más de 1800 en todo el país, o con sistemas de abastecimiento directo. En ambos casos no suponen agua de calidad. En el caso de las EPS, sus problemas esenciales son: a) Entre el 40% y el 60% del agua que producen no la facturan o la pierden por fugas, b) Su sistema de toma de decisiones, por el directorio municipal, está altamente politizada y carente de criterios técnicos; y c) La mayor parte de ellas están quebradas y subsisten con algún tipo de subsidio.
La brecha de infraestructura de agua y saneamiento en el Perú asciende a más o menos 10 mil millones de dólares.¿Que podemos hacer? Aquí algunas ideas que estamos trabajando con nuestro grupo parlamentario:Tenemos que reconocer que el acceso al agua y saneamiento constituyen un derecho fundamental de todos los ciudadanos, por lo que hay promover campañas de sensibilización al respecto (incluyendo la del reciclaje).
  • Tenemos que declarar de interés nacional la atención de este problema y decidir resolverlo de cara al bicentenario;
  • Tenemos que elaborar y trabajar con un solo plan nacional de saneamiento, fortaleciendo la DNS del Sector Vivienda.
  • Tenemos que hacer un plan de inversión para agua y saneamiento del orden de mil millones de dólares anuales, constituyendo un fondo con recursos del Gobierno Central, Regional y Municipal, especialmente del Canon minero y energético.
  • Tenemos que modernizar las EPS y formalizar las JAAS. En relación a las EPS: despolitizar su gestión (desmunicipalizar), nombrar directorios técnicos (con Fonafe), crear conglomerados regionales para crear economía de escala y garantizar la participación de los usuarios como accionistas de la empresa.
  • Tenemos que simplificar el marco normativo que hoy es sumamente enrevesado y compendioso;
  • Tenemos que fortalecer la SUNASS para lograr un mejor trabajo de fiscalización a nivel nacional.
  • Finalmente, tenemos que desarrollar un plan para el mejoramiento de cuencas y alimentación de la napa freática. Las aguas subterráneas son vitales para el consumo humano y el desarrollo productivo.

Lima, marzo de 2012.